El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? Cuando me asaltan mis enemigos, tropiezan y caen.
Oremos:
Nos dio la vida en Cristo y nos ha reservado un sitio en el cielo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios
Hermanos: Hubo un tiempo en que estaban muertos por sus culpas y pecados, cuando seguían las corrientes de este mundo, sometidos al príncipe de las potestades maléficas, ese espíritu que continúa eficazmente su obra entre los rebeldes a Dios. Y entre éstos estábamos también nosotros, los que en otro tiempo hemos vivido bajo el dominio de nuestros apetitos desordenados , dejándonos llevar de esos deseos desordenados y de las malas intenciones, y estando, como los demás, destinados a la ira divina por nuestra condición.
Sal 99, 2.3.4.5
Dios nos hizo y somos suyos.
¡Aclamen al Señor, habitantes de toda la tierra, den culto al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos festivos!
Reconozcan que el Señor es Dios, que él nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas que él apacienta.
Entren por las puertas de su templo dándole gracias, crucen sus atrios entonando himnos; alábenlo y bendigan su nombre.
Porque el Señor es bueno y su amor es eterno, su fidelidad permanece de generación en generación.
Aleluya, aleluya.
¿Para quién serán todos tus bienes?
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, uno entre la gente dijo a Jesús:
Mira, Señor, con bondad estos dones que te presentamos humildemente, para que sean gratos a tus ojos y nos hagan crecer en tu amor.
Proclamación del misterio de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Señor, tú eres mi amor, mi fuerza, mi refugio, mi liberación y mi ayuda. Tú eres mi Dios.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios nuestro, de quien todo bien procede; inspíranos propósitos de justicia y santidad y concédenos tu ayuda para poder cumplirlos.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
2, 1-10
Pero Dios, que es rico en misericordia y nos tiene un inmenso amor, aunque estábamos muertos por nuestros pecados, nos volvió a la vida junto con Cristo -¡Por pura gracia han sido salvados!-, nos resucitó y nos sentó junto a Cristo Jesús en el cielo. De este modo quiso mostrar a los siglos venideros la inmensa riqueza de su gracia, por la bondad que nos manifiesta en Cristo Jesús. Por la gracia, en efecto, han sido salvados mediante la fe; y esto no es algo que venga de ustedes, sino que es un don de Dios; no viene de las obras, para que nadie pueda enorgullecerse.
Somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para realizar las buenas obras que Dios nos señaló de antemano como norma de conducta.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Dios nos hizo y somos suyos.
Dios nos hizo y somos suyos.
Dios nos hizo y somos suyos.
Dios nos hizo y somos suyos.Aclamación antes del Evangelio
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Aleluya.Evangelio
12, 13-21
"Maestro, di a mi hermano que comparta conmigo la herencia".
Jesús le contestó:
"Amigo, ¿quién me ha hecho juez o árbitro entre ustedes?"
Y dijo a la gente:
"Eviten toda clase de avaricia; que aunque se nade en la abundancia, su vida no depende de riquezas".
Después les propuso una parábola:
"Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y se puso a pensar: ¿Qué haré? Porque no tengo dónde almacenar mi cosecha. Y se dijo: Ya sé lo que haré: derribaré mis graneros, construiré otros más grandes y guardaré allí mi cosecha y todo lo que tengo. Entonces podré decirme: "Ya tienes bienes acumulados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida".
Pero Dios le dijo:
"¡Insensato! Esta misma noche morirás. ¿Para quién serán todos tus bienes?"
Lo mismo le pasa a quien amontona riquezas para sí y no se hace rico ante Dios".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Porque, unidos en la caridad, celebramos la muerte de tu Hijo, con la fe viva proclamamos su resurrección, y con esperanza firme anhelamos su venida gloriosa.
Por eso,
con todos los ángeles y santos, te alabamos proclamando sin cesar:
[Misa]Antífona de la Comunión